1 jul 2009

Una vez...

Conozco gente que nunca nadie se podría imaginar.



Una vez presencie como se comían una sandia entera sin utilizar ningún cubierto, solo con las manos y abriéndola con la cabeza, una vez diez personas expulsaron fluidos corporales en un bote de champú y apareció el afortunado con un pelo liso y brillante, una vez al pequeño J.L. le ataron a un banco a las dos de la mañana y le tiraron una hoya con sus respectivos 20 litros de sopa con fideos de la noche anterior, una vez conocí a vaqueros, caballeros medievales y gladiadores (mis aventuras de tropa), una vez fui capaz de hacer caca en una bolsa y pasársela a P.G. para que hiciera lo propio solo por ganar una prueba, una vez hice un taller de metrosexualidad, una vez escuche a uno peerse mientras hacia el amor en una tienda de campaña con veinte personas escuchando alrededor, una vez me rompí un diente mientras hacia escalada por una presa abandonada, una vez pedí trabajo en un hotel y la primera patata que me mandaron pelar se lleno de sangre porque me corte un dedo (me pusieron a regar plantitas del hotel), una vez me caí en el salto del cabrero y me fracture una muñeca, una vez reunimos a todos los niños de un pueblo para que presenciaran actuaciones cómicas nuestras en un teatro, una vez hice mantita, una vez jugué al futbol sin balón, una vez presencie una bombona echando humo mientras el personaje que la aguantaba daba vueltas sobre si mismo al grito de: “Que me quemo Pepe”, una vez comí de la basura por demostrar mi honor, una vez fui abogado en un juicio del zorro y me tiraron al agua con ropa por demostrar su culpabilidad, una vez hice una conga en pelotas, una vez me declare culpable de haber cagado en mitad del cuadro sin haber sido, una vez me monte en un coche con unos peruanos en mitad de la sierra de Granada, una vez jugué al planta-nabos, una vez actúe de rapero en un fuego de campamento memorable, una vez fui a una fiesta de la espuma, una vez hable en sueños debido al mal olor de los pies de P.G. y P.C. (Cojones, COJONES CON MAYUSCULAS), una vez me hice un corte en la ceja, una vez participe en una carrera de carritos de la compra, una vez compartí unidad con los angangos e hice un fuego de campamentos donde me convertían en uno de ellos, una vez me emborrache en un convento de clausura, una vez fui cocinero y a la mañana siguiente me encontré el puré de patatas pegado en los árboles de alrededor, una vez robe comida del kraal, una vez escuche a un gemelo decirle al otro “que feo ere” o “tu puta madre”, una vez Suso me contó una historia de miedo, una vez me tire a una poza de agua natural en Cazorla, una vez publicamos un periódico, una vez cague en una letrina cavada por la patrulla caca, una vez conocí a la torototo, una vez hice una marcha por un río, una vez conocí a una chica que se quemaba los pedos con un mechero, una vez robe piquetas a lobatos, una vez me duche a cubazos de agua helada, una vez conocí a Braulio, una vez hice una huelga contra responsables en plena marcha, una vez ganamos en un día común, una vez me explotaron un huevo en la cabeza, una vez me pase un mes fuera de mi casa con la mochila acuestas, una vez se cayo al río turbulento uno de los gemelos anteriores y estaban mas preocupados ambos de salvar las mil pesetas de su riñonera que de salvar su propia vida…
…una vez hice amigos para toda la vida…

Todas estas experiencias las viví en los scout. Y nunca me avergonzare de nada de lo que hice. Un scout siempre será un scout aunque deje su pañoleta guardada en un cajón.

Y ahora, como responsable, me gustaría que los niños descubrieran todo lo que yo descubrí y vivieran esas cosas que nunca nadie se podría imaginar.

21 jun 2009

Mi odio más profundo


Cuando era pequeño, mi abuelo me llevo una vez a la plaza España, en el centro de Cádiz. El cachondo mental de mi abuelo, mientras yo correteaba por ahí cual inocente criatura, se compró un paquete de maíz sin que yo me diera cuenta, y en un abrir y cerrar de ojos, me tiro el paquete entero y vinieron hacia mi volando cual posesos miles y millones de unos pájaros, que nunca había visto en mi vida, las cuales empezaron a acosarme, rodeándome, haciendo un ruido muy extraño y dándose empujones para zamparse uno de esos pedacitos amarillos. Fue el día que descubrí a las palomas.

Esos bichos con alas, siempre están en el momento mas oportuno, pues cuando sales a la calle bien peinado y perfumado, dirigiéndote a la cita que tienes con la chica que te gusta, no sabes como ni porque, cuando le vas a dar dos besos, ella te dice. “Se te han cagado en el hombro” ¡MIERDA! (Nunca mejor dicho) y lo peor de todo no es eso, pues a la chica seguramente después de este terrible suceso social no la volverás a ver en tu vida, lo peor de todo, es que ese polo te lo acababas de comprar el día anterior y te había salido por un ojo de la cara y es prácticamente imposible limpiar esa cagada.
Con ese movimiento incesante de cabeza, que pone nervioso a cualquiera que las vea, estos pájaros tan anormales parece que tienen dos sitios donde vivir, los monumentos, los cuales destrozan sin ningún tipo de contemplación y los lavaderos de coche. Siempre que dejo el coche limpito, es cuestión de segundos para que una manada de estos enseres me lo dejen totalmente destrozado, a base de cagadas aéreas.

El gran misterio de la vida, cómo nacen los hijos, fue descifrazo en esa plaza España, pues no los traen las cigüeñas. Y es que, cuando llega la primavera, las palomas nos alegran la vista con continuas violaciones del palomo rey, que va repartiendo amor a todas las palomas que ve a su paso, es así como me entere del sexo.

Y estos pájaros, sobreviran, y perduraran a cualquier otra raza, pues siempre, en cada plaza, pueblo o ciudad, estará la típica vieja pensionista, que se lleva media telera de pan del día anterior y se las tira para que ellas coman, tengan fuerza, y se reproduzcan por los siglos de los siglos.

17 jun 2009

¡Felicidades Patociencia!



Capaces de llegar a las 100 Entradas, os recomiendo que leais este blog.
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Pulsa para ver el discursito que les he dejado: Discursito del Pequeño J.L.

15 jun 2009

Yo, no estoy loco.



Las voces que escuchaba en mi cabeza, me decían insistentemente que negara con rotundidad que tuviese un amigo invisible el cual me dejo encargado que cuidara su colección de pelos de distintas vírgenes que fueron asesinadas. Me inunda una gran depresión el hecho de perder a éste amigo, pero era necesario pues ellos juzgan si estoy ó no loco: He de negarlo todo, pues son mayoría.
Cuando seas sometido a un juicio público, y la mayoría llegue a una conclusión errónea de ti (llámese loco) no quiere decir que realmente lo seas.
En la vida, todo es cuestión de puntos de vista, la perspectiva que de una situación hacemos cada ser humano, difiere de la de otro. Normalmente predomina la perspectiva de la mayoría, y es esa mayoría la que determina quien esta loco y quien no.

Maldícelos, pues en la locura se toma lo falso por verdadero, la muerte por la vida, el día por la noche, la tristeza por la alegría y: ¿No es esa una visión bonita de la propia vida?
A los que juzgan yo les diría: No intentes entender a los demás, pues quizás, no te entiendes ni a ti mismo…


(Historia que ha nacido y desarrollado en la Caleta, donde he observado mucho y hablado poco, cuando fui abordado por las musas de la inspiración.)

11 jun 2009

La importancia de un buen nombre.



Se plantea la siguiente situación, con tres años, mis padres me llevaban a una guardería llamada “la Laguna” cerca de la iglesia Santo Tomás, en la ciudad de Cádiz. Con toda la cara de pillo como en la foto de la derecha, ya iba propagando mi filosofía de vida por el pequeño patio de la guardería, pues yo he venido al mundo para repartir amor y felicidad. Y fue allí, en ese pequeño patio, donde nació mi “primer amor”.

El pequeño J.L: Varón, moreno, con el pelo alborotado, diminuto, travieso y experto en ganar los torneos de canicas. Se convirtió en el foco de atención de una chica de piel pálida, serena, tranquila, con una larga melena rubia agarrada por dos coletas. Además era lo suficientemente alta como para sacarme dos cabezas y por supuesto, una revienta cachetes a los que pretendían levantarle la falda. Pues es así, como la “sheriff” del patio, vino un día con paso firme y decidido hacia mi, y sin previo aviso me soltó un: “A partir de ahora somos novios”.

Tuve que aceptar esta nueva condición, puesto que otra respuesta habría hecho peligrar mi integridad física, y así, sin tener la menor idea de lo que acarrea el compromiso del noviazgo, entramos en un abrir y cerrar de ojos en la dinámica del matrimonio, pues al día siguiente se celebro la primera de mis boda, adoptamos a uno de los niños del patio y me echaba broncas todos los días, porque hacia mas caso a mis colegas mientras nos tomábamos el zumito del recreo, que a ella.

Es importante reseñar que cada persona que pasa por nuestra vida marca nuestra personalidad en mayor o menor medida, y que esas personas tienen nombres, y cada uno de esos nombres dejara huella en nosotros.
Si el matón de tu colegio te mangaba el desayuno amenazándote con contarle a toda la clase que te hacías pis en la cama, te quedara un mal recuerdo de esa persona, y sin darte cuenta estas actuando con una serie de prejuicios a cualquiera que en un futuro conozcas con ese mismo nombre.

Con esto quiero reflejar la importancia de los nombres, pues en plena pelea familiar por como se debería de llamar mi hermana pequeña, la cual estaba a punto de nacer, fui sometido a un interrogatorio, mientras mi madre estaba en el sofá tumbada con la barrigota presidiendo el salón, me pregunto con un tono pacificador: “Y tú, ¿Cómo quieres que se llame tu nueva hermanita?”. Mi respuesta fue: “Pues Marta, como mi novia”. Así que las disputas familiares se acabaron, las peleas internas por quien ponía el nombre se extinguieron, las apuestas hacia otros nombres como María, Ana, o Gumersinda llegaron a su fin…

Por lo tanto el nombre de mi hermana fue fruto del amor parvulario de dos renacuajos, y ese nombre resolvió una disputa familiar. El amor triunfó, el nombre de mi hermana hace alusión al mismo, ahora bien; ¿Habrá dejado huella en la personalidad de mi hermana…?

8 jun 2009

Enfrentarse a los problemas


Rezó lo que supo, se santiguó, bebió algo de agua pues la boca la tenia seca y con paso firme y decidido marchó hacia delante, causando un gran efecto entre los allí presentes, los cuales celebraron en un primer momento esa decisión para posteriormente callarse y poder observar como se iba a enfrentar a semejante problema. Silencio absoluto. Angustia compartida. Rodillas en la arena, soledad entre la multitud, concentración máxima, solamente escuchaba un ritmo marcado por la contracción de su corazón, ese ritmo iba en aumento a medida que pasaba el tiempo, un tiempo que pasaba despacio esperando que se abriera la puerta. Pulso con su mente, una parte le invitaba a salir corriendo, otra a mantenerse allí clavado y crear algo sublime. La decisión estaba tomada, lleno sus pulmones con una bocanada de aire y lo expulsó lentamente mientras asentía para autoconvencerse de lo que iba a hacer. Se abrió la puerta, y entre la oscuridad apareció dirigiéndose hacia él con una increíble rapidez, pero antes del encontronazo, en su imaginación ya se dibujaba como iba a escapar de esa situación, y con una gran sensibilidad creó arte.

4 jun 2009

Procesión del Cristo de los Gaditanos.



Para algunos, ese barco era un manicomio. Muchos de los allí presente eran unos auténticos locos aventureros. Se dice de los locos que son los renglones torcidos de cuando Dios aprendió a escribir, si los pobres locos son sus “faltas de autografía”, sinceramente, ese barco era un sms de una quinceañera sacada del barrio la Viña.
Cuando se juntas unos pocos de individuos de estas características, normalmente tienden a ser camaleónicos, es decir, ellos van a seguir conservando su propia naturaleza de alterado, pero van a adoptar conductas nuevas, desconocidas para el individuo original que son aportadas por otro de los allí presente.
Es decir, si alguien tiene tendencia a mantear continuamente a la gente, eso es intrínseco de esa persona, pero si ve a otro que empuja a damiselas por la borda, lo acoge con toda su buena intención, “camaleonicamente” y acaba haciendo una obra de arte hibrida, manteando a una damisela y echándola por la borda.

A partir de esta premisa, fuera cual fuera la idea de alguno de los allí reunidos, se llevaría a cabo, sin importar la repercusión social, económica o carcelaria.
Todas estas reflexiones quedan reflejadas con la procesión. Hace poco conseguí poder ver el video completo, y no podía ni imaginarme que media hora diera para tanto. Se podría incluso escribir una tesis sobre el comportamiento humano visualizando esa cinta. Si la idea original nace de la mente perturbada de I.A., el cual, necesita urgentemente un TAC cerebral con la correspondiente medicación podemos hacernos una idea de lo que ocurriría.

Sinceramente, la idea original, era algo descabellada. Entonces dicha idea fue maquillada, y el resultado fue impresionante. Una vez acabada la cena, y con todo el barco reunido en el recibidor para ver alguna exposición, seria el momento clave de salir de un ascensor con una hamaca robada de la piscina, montar al pequeño J.L. en lo alto, y con un capataz, tres personas tocando los bombos, uno la corneta (gran caja torácica, si señor), y todos los demás de cargadores armar un gran jolgorio.
Nada mas salir del ascensor, se acercaron 20 señoras entradas en edad vestidas de moras, las cuales pretendían mantearnos o algo peor (soy de los que piensan que iban con pensamientos carnales), pero se quedaron impactadas con la procesión y se unieron de penitencia. La gente allí reunida no se lo creía, nos hacían fotos, paraban la música en directo para cantarnos pasodobles, bailaban, nos cantaban saetas típicas de su tierra, pretendían tocar al santo pues eso era sinónimo de buena suerte, entre palmas, gritos y vítores, se podía ver incluso una anciana en silla de ruedas detrás en penitencia. La felicidad se apodero del barco.

Todo eso me lleva a la reflexión de que aunque pareciera muy absurdo, a más de una persona alegramos la noche, y en esta vida, siempre hay que causar algún tipo de sensación, ya sea odio o felicidad, pero arrancar un sentimiento a otro semejante es algo muy gratificante. La indiferencia que podría haber causado la procesión hubiera significado una derrota del conjunto de mentes enajenadas allí presentes. Una acción causa una reacción, y todo ello repercute en alguien, la sonrisa de los allí presente.