16/11/2009

Las Apariencias Engañan



Me encanta disfrazarme, por mi viviría las 24 horas del día disfrazado, pero como no puede ser, pues disfruto del teatro y la actuación. Y precisamente por eso, desde niño, el pequeño J.L comprendió que, “la vida es una obra de teatro, que no permite ensayos...Por eso, siempre canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de su vida... antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos”. (Chaplin)

Lo peligroso de este juego, el de vivir disfrazado, el de las apariencias, el de los secretos y el de las mentiras, es que muchos naufragan en él. Y sobreviene la gran pregunta: “¿Y yo quién soy en realidad?”.
Este gran vacío, este fracaso, este desencuentro con uno mismo, puede deberse tanto al olvido de la propia identidad personal, como al desconcierto y el temor que nos asola ante las situaciones complicadas ó simplemente nuevas para nosotros.
Así, somos nosotros mismos los que vamos modelando nuestra manera de ser, en función de lo que los demás esperan de nosotros, hasta al final tener definida una constancia a la hora de actuar.
Pero la clave es no quedarse atascado, evolucionar con el tiempo, tener carácter dinámico, no ser el mismo que hace un año, hace un par de semanas ó incluso hace 5 minutos (después de leer este texto por ejemplo), conseguir que nuestra maleta, la que nos acompaña a lo largo del camino de la vida, se vaya llenando de experiencias, sentimientos, superaciones, de historias legendarias, protagonizadas en definitiva por personas, y una vez llegado al final del camino, ver esa maleta como nuestro gran y exclusivo tesoro.

Las personas somos como las naranjas (Aunque siempre te puedes encontrar con algún limón), y de todas podemos sacar un buen zumo, en menor o mayor cantidad. Lo único que pretendía con estas historias y anécdotas que me han ido pasando a lo largo de mi vida, es endulzaros la vuestra y sacaros una sonrisa.
A mi me ha servido, para crecer y conocerme a mí mismo, a cada uno de vosotros os aportara algo. Y sin más me despido, pues el pequeño J.L. se ha convertido en un “adulto”, y sus pequeñas travesuras quedaran para el recuerdo.


EL TOP 3 DE LAS HISTORIAS FAVORITAS DE LOS LECTORES:


"La venganza se sirve en un bote de Champú"




"La historia de la Punta"




"El perfume"


¡Sed Buenos!


12/10/2009

Prox. 50 Entradas (Bodas de Oro)

Como se aproxima la entrada 50 de las aventuras del Pequeño J.L., pido a mis fieles seguidores a que me ayuden a elaborar el TOP3 de las historias que más os hayan gustado, participando en la encuesta que os dejo a la derecha.
En primer lugar pongo una lista de mis preferidas, y estoy abierto a la posibilidad de añadir alguna que a vosotros os trasmitiese algo y se me haya pasado. Muchas gracias:


La historia de la punta:


“Una anécdota de mi infancia relacionada con petardos y un mojón en un cuarto de baño de la Punta San Felipe en Cádiz.”


Mi Primer Coche:

“Como solucionar la crisis atropellando a ancianitas a la salida del mercado para así no tener que pagar más pensiones. Conclusión que saque mientras me sacaba el carnet de conducir”


Mi Primera Chuleta:


“Cuando somos pequeños, siempre nos enseñan la ley del esfuerzo, lo mejor siempre es estudiar, entendiendo y asimilando lo que estabas aprendiendo. Luego cada uno hace lo que le sale del alma y en los exámenes copia quien puede ó se atreve.”

Mi Kryptonita:

“Mi debilidad, las piscinas de barrio. Un gracioso accidente con una compresa pueblerina”


Mi primer Asesinato:


“Un gordo mamon que controlaba al barrio, todo estaba bajo su poder y nos hacia bulling, acabe con su vida de una pedrada”

Mi odio más profundo:

“Por culpa de un trauma infantil puedes acabar por odiar a una especie hasta el fin de mis días”


La venganza se sirve en un bote de champú:


“Sobre la venganza se ha dicho y escrito mucho, pero ten cuidado si realizas una ofensa al pequeño J.L. pues puede sufrir las consecuencias de su malvada y perturbada mente.”

El Perfume:

“En mi barrio, rodeado de mis amigos de la infancia, uno de los entretenimientos que tuvimos para pasar el día, fue fabricar nuestros propios perfumes y posteriormente comerciar con ellos para ganarnos un dinerito extra.”


El SuperEllo como filosofía de vida:


“Una teoría psicológica que se tiene que expandir por el mundo”

Ley de Vida:

“La capacidad de invención, es proporcional a las posibilidades de éxito”

07/10/2009

¿Qué prefieres lo natural o lo artificial?



¿Qué prefieres lo natural o lo artificial?
¿El relleno o la silicona?
¿Penes impotentes o Vibradores manejables?
¿El sexo o el cibersexo?
¿Un bebe mofletudo o un Nenuco?
¿Ir a un estadio o jugar al Iss Pro?
¿Un corazón o un marcapasos?
¿Jugar en la calle o chatear por el Messenger?
¿Jamón o un Big Mac?
¿Un concierto de la Pantoja o Melendi en el Ipod?
¿Jugar al tenis o darle al mando de la Wii?
¿Escribir un libro o escribir un blog?
¿El sol o los rallos UVA?
¿Unos ojos negros como las pelotillas del ombligo o lentillas azules cielo?
¿La playa o la piscina?
¿Una obra de teatro o una película de Spielberg?
¿La gripe o la gripe A?
¿Un sobaco peludo o uno rasurado?
¿Indurain o Armstrong?



Mira las fotos…

Siempre molaron los tiovivos

01/10/2009

Una de Piratas


Cuando el pequeño J.L. apenas tenía 5 años y no levanta ni siquiera dos palmos de altura, se encontraba en su casa, en una típica calurosa tarde de verano sin colegio, donde los planes brillan por su ausencia.
Por aquella época, los juguetes más reclamados por los niños de su edad eran los divertidos Playmobil. (Seguro que todos vosotros habéis vivido alguna aventura junto a ellos, o habéis ido al cole con vuestro favorito en el bolsillo).
Pero esa tarde el pequeño J.L. no se disponía a jugar con ellos, aunque por supuesto si que tenían parte de protagonismo en la idea que rondaba en su cabezota desde hacía días; la idea no era otra, que ver una película en la que su fiel amigo, el Playmobil “Pata palo”, fuese el personaje principal de las aventuras que él mismo había imaginado. No se lo pensó dos veces e introdujo un par muñecos en el VHS de casa, se sentó, le dio al play y esperó indefinidamente a que la peli empezase.
Y digo infinitamente porque la película nunca comenzó. Al contrario que la paciencia de su madre, que nada mas llegar del trabajo y encontrarse con ese panorama, su paciencia en ese preciso instante tocó fondo... Una vez más, recibí un par de collejas, y una monumental bronca pues el vídeo había dejado de funcionar por mi aire de director de cine frustrado.

Sin embargo, la única preocupación que a mí me quedó fue que en aquella ocasión el castigo había consistido en perder no solo a dos de mis compañeros favoritos de batallas (a partir de ahora estarían ahí, en un oscuro pasadizo), si no que mi progenitora me retiró a toda su familia pirata, incluido el barco y la isla del tesoro. Pasé unos días inmersos en una profunda tristeza, nada me consolaba, solo quería volver a recuperar mis juguetes favoritos y aquello derivo en un grave trauma infantil…
Menos mal que ahora hay nuevas tecnologías, pues si cuando yo era chico, en lugar de ese enorme trasto de VHS hubiese existido un DVD solamente me podría haber cabido la churra, y no hubiera perdido al Playmobil pirata “Pata palo” y por consiguiente mi infancia por verle en acción en la tele, como mucho vería una peliculita subida de tono con mi pito como protagonista.

Años mas tarde, me enteré que mi madre se encontraba en una cafetería gaditana, charlando con una amiga sobre la travesura que su pequeño J.L había acometido horas antes. Y esto me lleva a imaginarme a que los sentimientos que mi madre aun desprendía por tal hecho mientras contaba la anécdota y seguramente también el tono de voz empleado, hizo que una Elvira Lindo, habéis leído perfectísimamente bien, la famosa escritora de las aventuras de Manolito gafotas y su hermano “El imbécil”, estuviera en ese preciso instante tomándose un cafelito y se sintiera inspirada con lo que estaba escuchando, en el cálido y mágico ambiente de su ciudad natal, Cádiz… con una historia que realmente le había conmovido.

Pues no sé si recordáis, que en uno de los capítulos de la familia de Carabanchel, el imbécil, hermano pequeño de Manolito, encajó un muñeco en el vídeo de su tía mientras su madre Catalina regaba las plantas de la casa.
Y así fue, como ésta gaditana conocida nacionalmente, se consagró en el mundo de la escritura. Y como a partir de lo que en un principio fue una fatal idea por parte del travieso J.L, a posteriori se convirtió en el suceso que consagró definitivamente a Elvira Lindo, tanto en el mundo de la escritura como en el mundo del cine, y finalmente su trastada fue llevada a la televisión de todos los hogares españoles.

28/09/2009

Sueño de una noche de verano


Día caluroso de verano, menos mal que la familia se refugiaba de este asfixiante calor en una piscina propiedad de una pareja amiga, los sudores que me recorren el cuerpo son combatidos con una cerveza fresquita recién cogida de la nevera, mientras me dirijo hacia mi hamaca, sonrío al ver a mi hijo corretear por el borde de la piscina, solo tiene tres años pero posee una tremenda vitalidad.

Me dispongo a echarme una siesta en la sombra, no sin antes comentar con mi amigo los titulares de la prensa, ultimo sorbo a la cerveza, y vuelvo a visualizar a mi hijo. Pero algo pasaba, pues no lo vi donde lo había visto anteriormente y rápidamente un terror escalofriante recorrió mi cuerpo, este terror hizo que me levantara, y pude ver una mano que poco a poco se hundía en el fondo de la piscina, intentando pedir auxilio en unos últimos coletazos.
Salí corriendo, pantalón y camiseta, reloj y gafas, con todo el equipo puesto, inspire una bocanada de aire y me lance a la piscina, ante las miradas de asombro de los allí reunidos, y mientras buceaba, allí lo vi luchando por intentar salir a la superficie pero sin saber como hacerlo y poco a poco sumergiéndose, perdiendo el poco oxigeno que le queda en los pulmones.

Lo agarre, y nade hacia arriba, y con el niño entre los brazos, y ya en la superficie abrí los ojos mientras cogía aire y otra vez ese asfixiante calor me recorría el cuerpo, pero esta vez, el escenario era bien distinto, en una cama, mi mujer me intentaba tranquilizar, pues todo había sido una pesadilla, la cual, se repetía cada noche, desde el momento que paso ese terrible suceso.

21/09/2009

Marujeo


No hace falta ser una señora de 60 años con vestido estampado de flores y tener que ir corriendo a tu marido Paco contándole lo último que le ha pasado a la vecina del quinto en el mercado para ser considerado una maruja. Todo el mundo en su interior tiene un cotilla, él cual esta intentando salir a la superficie y aunque posiblemente esté muy mal visto, hay que saber reconocer que somos amantes del cotilleo, el critiqueo, los chismes…

Y el pequeño J.L. es un gran amante ferviente de los cotilleos, devoción que le viene de pequeño, pues cuando era más joven, llego a sus manos sin saber como ni porque un Edding negro, con el cual rotuló toda la pared de su colegio, recién pintada de blanco casto y puro (Lo que costó una millonada, según me hicieron saber más tarde, una millonada multiplicada por dos, pues tuvieron que volver a tapar el graffiti que hice)
En esa pared se incluyeron todos los cotilleos habidos y por haber que pasaron en su clase durante un curso entero, incluidos algunos suyos.
Como castigo, tuvo que enseñárselos a sus progenitores, los cuales vieron su obra maestra ocupando toda la pared del colegio. Debo decir que quedaron alucinados ante tal capacidad narrativa a la hora de contar intimidades, siendo un adelantado de mi tiempo, pues le daba más emoción que los de, “Aquí hay tomate”. Todavía resuenan en mi cabeza las collejas de mi madre mientras veía esas pintadas:
-¿Con que pintando en las paredes? ---Colleja + Lágrima
-¿Con que fue todo idea tuya? ----Colleja + Gimoteo intentando dar pena
-¿Con que mirándole las bragas a las niñas de tu clase? ---Colleja + Risita (Pues estaba empezando a ser inmune a las collejas que me iba proporcionando)

No esperéis que a través de este post os cuente algunos cotilleos, que los conozco y muchos, ya que mi identidad está empezando a ser conocida y no tengo ganas de represalias sociales, pues ya he aprendido la lección, y no escribiré más en ninguna pared o papel las intimidades de nadie.
Ahora, una vez escarmentado; cuando vuelva a repetir ésta hazaña, por supuesto que no firmare esos cotilleos personales de alguno de vosotros, lo dejare escrito de forma anónima en algún lugar visible del globo terráqueo para que pueda ser comentado por todo el mundo sin que el autor pueda llevarse represalia alguna…

14/09/2009

El SuperEllo como Filosofía de vida


La personalidad humana esta en continuo aprendizaje y cambio. Todos esos cambios llegan a través de la experiencia personal. Freud intentó explicar el funcionamiento de la mente humana, dividiendo a la personalidad basándose en los impulsos inconcientes, llegando a la conclusión de que poseemos un Yo (Siendo el Balance, es una estructura intermedia que trata de satisfacer al ello sin “irritar” al Superyo, se constituye en la base de la personalidad), el Superyo (Siendo el alto código moral, la referencia de comportamiento, en definitiva el ideal de comportamiento.) Y el Ello (Que surge a fin de cumplir de manera realista los deseos y demandas del ello de acuerdo con el mundo exterior.) Para entendernos un ejemplo: En un paso de cebra, el Superyo te dicta que tienes que ayudar a cruzar a la señora mayor que tienes a tu derecha y el Ello te dicta que tienes que pedirle el número de teléfono a la tía buenorra que tienes a tu izquierda.

Si llego a afirmar, que soy la personificación del mal, es por el simple hecho de que a lo largo de mi vida han ido pasándome unos sucesos que han hecho que mi personalidad sea la de un adorable mentiroso compulsivo, con un afán por llevar al limite personal del prójimo mas cercano y con una capacidad innata de librarse de los problemas echando las responsabilidades en sujetos que brillan por la ausencia de su carisma.

Para llegar a esta organización interior que tiene el pequeño J.L, ha sufrido una serie de “putadas” por parte de la gente que le rodea.
¿Cómo puede ser un niño bueno, si en plena noche es secuestrado mientras duerme, por unas quince o veinte personas de entrada edad y una vez atado en un banco, es rociado por el contenido de una hoya, la cual poseía unos 50 litros de sopa con fideos del día anterior? El sistema psicofisico que determina su conducta le hace que sea un niño vengativo, que este siempre al acecho y que no sea capaz de ver los sentimientos de bondad y humanidad en los seres humanos.
¿Cómo puede ser un niño bueno, si es alzado al estrellato social por mandar al hospital de una pedrada a un gordo que aterrorizaba pegando a los inocentes niños de su barrio? El pensamiento intrínseco de este niño hace que para llegar a la aceptación social haga cualquier cosa, una vez pruebas la fama no hay nada que te detenga.
¿Cómo puede ser un niño bueno, si es criado en una familia de personajes gaditanos, entre los que destacan un abuelo que manipulo un ataque por palomas asesinas rociando a la criatura con una bolsa de maíz? Desde pequeño esta acostumbrado a que le hagan estas cosas, y lo ve como algo normal, lo tiene aceptado socialmente en su circulo mas cercano, algo que podemos definir como el “escarde”.

A raíz de todo esto, me permito el lujo de introducir el término de SuperEllo. Una necesidad, bueno mejor dicho, una obligación moral, de molestar e incordiar con buen humor a los que te rodean, explotar el “ello” de Freud a limites insospechados. Usando el ejemplo de arriba, el SuperEllo seria el que te incita a empujar a la señora mayor a la carretera cuando pase un camión y ver como reaccionan la vieja, el conductor, la tía buenorra y todos los allí presentes. Cada uno tiene una personalidad distinta. Y tú, ¿Qué prefieres explotar? ¿El Superyo o el Ello?

Publicado en: http://www.herederos1812.com/inicio2.php?idNot=29