21 jun. 2009

Mi odio más profundo


Cuando era pequeño, mi abuelo me llevo una vez a la plaza España, en el centro de Cádiz. El cachondo mental de mi abuelo, mientras yo correteaba por ahí cual inocente criatura, se compró un paquete de maíz sin que yo me diera cuenta, y en un abrir y cerrar de ojos, me tiro el paquete entero y vinieron hacia mi volando cual posesos miles y millones de unos pájaros, que nunca había visto en mi vida, las cuales empezaron a acosarme, rodeándome, haciendo un ruido muy extraño y dándose empujones para zamparse uno de esos pedacitos amarillos. Fue el día que descubrí a las palomas.

Esos bichos con alas, siempre están en el momento mas oportuno, pues cuando sales a la calle bien peinado y perfumado, dirigiéndote a la cita que tienes con la chica que te gusta, no sabes como ni porque, cuando le vas a dar dos besos, ella te dice. “Se te han cagado en el hombro” ¡MIERDA! (Nunca mejor dicho) y lo peor de todo no es eso, pues a la chica seguramente después de este terrible suceso social no la volverás a ver en tu vida, lo peor de todo, es que ese polo te lo acababas de comprar el día anterior y te había salido por un ojo de la cara y es prácticamente imposible limpiar esa cagada.
Con ese movimiento incesante de cabeza, que pone nervioso a cualquiera que las vea, estos pájaros tan anormales parece que tienen dos sitios donde vivir, los monumentos, los cuales destrozan sin ningún tipo de contemplación y los lavaderos de coche. Siempre que dejo el coche limpito, es cuestión de segundos para que una manada de estos enseres me lo dejen totalmente destrozado, a base de cagadas aéreas.

El gran misterio de la vida, cómo nacen los hijos, fue descifrazo en esa plaza España, pues no los traen las cigüeñas. Y es que, cuando llega la primavera, las palomas nos alegran la vista con continuas violaciones del palomo rey, que va repartiendo amor a todas las palomas que ve a su paso, es así como me entere del sexo.

Y estos pájaros, sobreviran, y perduraran a cualquier otra raza, pues siempre, en cada plaza, pueblo o ciudad, estará la típica vieja pensionista, que se lleva media telera de pan del día anterior y se las tira para que ellas coman, tengan fuerza, y se reproduzcan por los siglos de los siglos.

17 jun. 2009

¡Felicidades Patociencia!



Capaces de llegar a las 100 Entradas, os recomiendo que leais este blog.
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15 jun. 2009

Yo, no estoy loco.



Las voces que escuchaba en mi cabeza, me decían insistentemente que negara con rotundidad que tuviese un amigo invisible el cual me dejo encargado que cuidara su colección de pelos de distintas vírgenes que fueron asesinadas. Me inunda una gran depresión el hecho de perder a éste amigo, pero era necesario pues ellos juzgan si estoy ó no loco: He de negarlo todo, pues son mayoría.
Cuando seas sometido a un juicio público, y la mayoría llegue a una conclusión errónea de ti (llámese loco) no quiere decir que realmente lo seas.
En la vida, todo es cuestión de puntos de vista, la perspectiva que de una situación hacemos cada ser humano, difiere de la de otro. Normalmente predomina la perspectiva de la mayoría, y es esa mayoría la que determina quien esta loco y quien no.

Maldícelos, pues en la locura se toma lo falso por verdadero, la muerte por la vida, el día por la noche, la tristeza por la alegría y: ¿No es esa una visión bonita de la propia vida?
A los que juzgan yo les diría: No intentes entender a los demás, pues quizás, no te entiendes ni a ti mismo…


(Historia que ha nacido y desarrollado en la Caleta, donde he observado mucho y hablado poco, cuando fui abordado por las musas de la inspiración.)

11 jun. 2009

La importancia de un buen nombre.



Se plantea la siguiente situación, con tres años, mis padres me llevaban a una guardería llamada “la Laguna” cerca de la iglesia Santo Tomás, en la ciudad de Cádiz. Con toda la cara de pillo como en la foto de la derecha, ya iba propagando mi filosofía de vida por el pequeño patio de la guardería, pues yo he venido al mundo para repartir amor y felicidad. Y fue allí, en ese pequeño patio, donde nació mi “primer amor”.

El pequeño J.L: Varón, moreno, con el pelo alborotado, diminuto, travieso y experto en ganar los torneos de canicas. Se convirtió en el foco de atención de una chica de piel pálida, serena, tranquila, con una larga melena rubia agarrada por dos coletas. Además era lo suficientemente alta como para sacarme dos cabezas y por supuesto, una revienta cachetes a los que pretendían levantarle la falda. Pues es así, como la “sheriff” del patio, vino un día con paso firme y decidido hacia mi, y sin previo aviso me soltó un: “A partir de ahora somos novios”.

Tuve que aceptar esta nueva condición, puesto que otra respuesta habría hecho peligrar mi integridad física, y así, sin tener la menor idea de lo que acarrea el compromiso del noviazgo, entramos en un abrir y cerrar de ojos en la dinámica del matrimonio, pues al día siguiente se celebro la primera de mis boda, adoptamos a uno de los niños del patio y me echaba broncas todos los días, porque hacia mas caso a mis colegas mientras nos tomábamos el zumito del recreo, que a ella.

Es importante reseñar que cada persona que pasa por nuestra vida marca nuestra personalidad en mayor o menor medida, y que esas personas tienen nombres, y cada uno de esos nombres dejara huella en nosotros.
Si el matón de tu colegio te mangaba el desayuno amenazándote con contarle a toda la clase que te hacías pis en la cama, te quedara un mal recuerdo de esa persona, y sin darte cuenta estas actuando con una serie de prejuicios a cualquiera que en un futuro conozcas con ese mismo nombre.

Con esto quiero reflejar la importancia de los nombres, pues en plena pelea familiar por como se debería de llamar mi hermana pequeña, la cual estaba a punto de nacer, fui sometido a un interrogatorio, mientras mi madre estaba en el sofá tumbada con la barrigota presidiendo el salón, me pregunto con un tono pacificador: “Y tú, ¿Cómo quieres que se llame tu nueva hermanita?”. Mi respuesta fue: “Pues Marta, como mi novia”. Así que las disputas familiares se acabaron, las peleas internas por quien ponía el nombre se extinguieron, las apuestas hacia otros nombres como María, Ana, o Gumersinda llegaron a su fin…

Por lo tanto el nombre de mi hermana fue fruto del amor parvulario de dos renacuajos, y ese nombre resolvió una disputa familiar. El amor triunfó, el nombre de mi hermana hace alusión al mismo, ahora bien; ¿Habrá dejado huella en la personalidad de mi hermana…?

8 jun. 2009

Enfrentarse a los problemas


Rezó lo que supo, se santiguó, bebió algo de agua pues la boca la tenia seca y con paso firme y decidido marchó hacia delante, causando un gran efecto entre los allí presentes, los cuales celebraron en un primer momento esa decisión para posteriormente callarse y poder observar como se iba a enfrentar a semejante problema. Silencio absoluto. Angustia compartida. Rodillas en la arena, soledad entre la multitud, concentración máxima, solamente escuchaba un ritmo marcado por la contracción de su corazón, ese ritmo iba en aumento a medida que pasaba el tiempo, un tiempo que pasaba despacio esperando que se abriera la puerta. Pulso con su mente, una parte le invitaba a salir corriendo, otra a mantenerse allí clavado y crear algo sublime. La decisión estaba tomada, lleno sus pulmones con una bocanada de aire y lo expulsó lentamente mientras asentía para autoconvencerse de lo que iba a hacer. Se abrió la puerta, y entre la oscuridad apareció dirigiéndose hacia él con una increíble rapidez, pero antes del encontronazo, en su imaginación ya se dibujaba como iba a escapar de esa situación, y con una gran sensibilidad creó arte.

4 jun. 2009

Procesión del Cristo de los Gaditanos.



Para algunos, ese barco era un manicomio. Muchos de los allí presente eran unos auténticos locos aventureros. Se dice de los locos que son los renglones torcidos de cuando Dios aprendió a escribir, si los pobres locos son sus “faltas de autografía”, sinceramente, ese barco era un sms de una quinceañera sacada del barrio la Viña.
Cuando se juntas unos pocos de individuos de estas características, normalmente tienden a ser camaleónicos, es decir, ellos van a seguir conservando su propia naturaleza de alterado, pero van a adoptar conductas nuevas, desconocidas para el individuo original que son aportadas por otro de los allí presente.
Es decir, si alguien tiene tendencia a mantear continuamente a la gente, eso es intrínseco de esa persona, pero si ve a otro que empuja a damiselas por la borda, lo acoge con toda su buena intención, “camaleonicamente” y acaba haciendo una obra de arte hibrida, manteando a una damisela y echándola por la borda.

A partir de esta premisa, fuera cual fuera la idea de alguno de los allí reunidos, se llevaría a cabo, sin importar la repercusión social, económica o carcelaria.
Todas estas reflexiones quedan reflejadas con la procesión. Hace poco conseguí poder ver el video completo, y no podía ni imaginarme que media hora diera para tanto. Se podría incluso escribir una tesis sobre el comportamiento humano visualizando esa cinta. Si la idea original nace de la mente perturbada de I.A., el cual, necesita urgentemente un TAC cerebral con la correspondiente medicación podemos hacernos una idea de lo que ocurriría.

Sinceramente, la idea original, era algo descabellada. Entonces dicha idea fue maquillada, y el resultado fue impresionante. Una vez acabada la cena, y con todo el barco reunido en el recibidor para ver alguna exposición, seria el momento clave de salir de un ascensor con una hamaca robada de la piscina, montar al pequeño J.L. en lo alto, y con un capataz, tres personas tocando los bombos, uno la corneta (gran caja torácica, si señor), y todos los demás de cargadores armar un gran jolgorio.
Nada mas salir del ascensor, se acercaron 20 señoras entradas en edad vestidas de moras, las cuales pretendían mantearnos o algo peor (soy de los que piensan que iban con pensamientos carnales), pero se quedaron impactadas con la procesión y se unieron de penitencia. La gente allí reunida no se lo creía, nos hacían fotos, paraban la música en directo para cantarnos pasodobles, bailaban, nos cantaban saetas típicas de su tierra, pretendían tocar al santo pues eso era sinónimo de buena suerte, entre palmas, gritos y vítores, se podía ver incluso una anciana en silla de ruedas detrás en penitencia. La felicidad se apodero del barco.

Todo eso me lleva a la reflexión de que aunque pareciera muy absurdo, a más de una persona alegramos la noche, y en esta vida, siempre hay que causar algún tipo de sensación, ya sea odio o felicidad, pero arrancar un sentimiento a otro semejante es algo muy gratificante. La indiferencia que podría haber causado la procesión hubiera significado una derrota del conjunto de mentes enajenadas allí presentes. Una acción causa una reacción, y todo ello repercute en alguien, la sonrisa de los allí presente.

2 jun. 2009

Ley de Vida



En un piso conocido popularmente como “El picadero” situado en el famoso “Pópulo gaditano”, me ocurrió recientemente una de las cosas mas extrañas de mi existencia y de las que extraigo una gran lección de la vida misma.
Haciendo la maleta para mudarme a mi pueblo, sonó el timbre del piso, y como no esperaba a nadie, yo seguía con mis cosas. Pasado cinco minutos volvió a sonar el timbre, y me dio por asomarme al balcón para poder visualizar de quien se trataba y si era importante.
Al asomarme y ver que no conocía a ninguna de las tres personas que estaban llamando, me volví a meter a dentro para seguir con mis tareas.
Otra vez el timbre, entonces metí un vocinazo por la ventana y dije que ¡quien era!, y que yo no esperaba a nadie. A lo que me contestaron: Abra inmediatamente.
J.L. Contestó: Se puede saber de quien se trata. Y se escuchó un rotundo y efectivo: Policía Secreta.

La cara cambio totalmente de color, y me dirigí rápidamente a abrir la puerta, al lado del timbre tengo un espejo, y me vi con unas pintas horrorosas, parecía un preso recién escapado de alcatraz, con la cara de haber estado estudiando toda la semana y con ganas de llegar a mi casa para meterme entre pecho y espalda un puchero de mi abuela y así recuperar fuerzas para los próximos días. Con la maleta en mitad del salón, daba la sensación de que estaba intentando escapar para no volver nunca jamás, así que tenia que ingeniármelas para que la supuesta policía secreta no se colara dentro de mi casa.

Cuando subieron las escaleras, les pedí desde una verja, que me enseñaran la placa, pues cabía la posibilidad de que se trataran de tres ladrones violadores, especializados en el robo de casas de estudiantes indefensos y solitarios y fueran a darme coba con una placa del millonario. Parecía ser que eran policías de verdad. Los tres me empezaron a preguntar cosas acerca de mi agenda semanal. Y yo si entender que ocurría e invadido por una gran curiosidad, les pregunté que si me podían explicar que estaba pasando.

Gracias a una de las cotillas de mis vecinas, la cual había jurado y perjurado, que yo era el único testigo con vida de un robo por parte de una banda de albanocosobares del bar de abajo de mi piso vinieron a tomarme declaración de dicho robo, el cual había sido la madrugada anterior. Entonces desvele el gran misterio, contestando:
“Señores agentes, yo por la noche tengo un sueño muy profundo y me es imposible levantarme con nada, pregunten al vecino de al lado, que tiene el sueño muy ligero y es lo bastante cotilla como para asomarse a un balcón de madrugada”

No volví a saber nada más de mi vecino ni de los agentes, ni del robo del bar.

Moraleja: La capacidad de invención, es proporcional a las posibilidades de éxito. Cuanto mas creíble y extravagante sea la mentira que cuentas mas posibilidades tendrás de salirte con la tuya. Posiblemente seria yo quien estuviese asomado al balcón, pero por ahorrarme un juicio, declaraciones, y posibles represarías de los albanocosobares sin tener siquiera conciencia de aquel momento puntual del robo, pues opte por lo mas sencillo, echarle la culpa a otro e irme a mi casa a disfrutar de la comida de mi abuela.