1 ago 2009

Mascotas


A lo largo de la vida del pequeño J.L. han ido pasando una serie de mascotas, con las que ha ido descubriendo el significado de la vida y la muerte.
Una de sus primeros compañeros, un pez naranja, fue alimentado más de la cuenta por nuestro protagonista, derramando todo el bote de comida en la pecera. Fue cuando sus padres le contaron, que los peces tienen memoria a corto plazo (de tres segundos) y que por eso, no se acordaba que ya había comido y acabo reventándose el estomago. Luego pasó un pollo que su abuela le compró en “el piojito” de Cádiz, dicho pollo acabo siendo participe de un arroz en una comida familiar. E incluso tuvo una tortuga que fue liberada y al cabo del tiempo vio su cadáver devorado por un gato en la acera de su calle. Esta fue su experiencia con los animales, hasta que apareció Kike, su perro.

Mi primer contacto con un perro fue en el antiguo video-club de mi calle, donde al chucho del dueño le daban 25 pesetas (La monedita con un circulito) y aparecía con un paquete de gusanitos después de cruzar la acera para ir a la tienda de las chucherías. Entonces me quede prendado de estos animales.
Mis padres se negaban en rotundo en la adquisición de algún perro (con el tiempo he comprendido la razón de esa negación) y paseando por el Centro de Cádiz, el pequeño J.L. vio un cartelito donde anunciaban que regalaban a unos cachorritos. Apunte el número, y de forma misteriosa, el papel desapareció. Pero claro, mis padres no contaban con que poseo una mente superior, y con siete años memorice aquel número, llame por teléfono a la mujer que los regalaba, concerté una cita y en un abrir y cerrar de ojos, ya teníamos perro en mi casa.

La elección del nombre fue complicada, por las disputas internas entre mis hermanos y yo, hasta que mi hermano mediano, abrió aleatoriamente una pagina de una guía marca que andaba por el coche y vio en el, al jugador del Real Madrid, Quique Sánchez Flores. Ceremonia de bautizo y así fue nombrado: Kike.

A lo largo de estos 14 años, ha aprendido a hacer una “gran cantidad de trucos”: Es capaz de cazar moscas cuando se le ordena, arrinconándolas contra el cristal y trayéndote a su presa cual tesoro; espera órdenes para poder devorar las galletitas que más le gustan, realizando complicados circuitos; ladra a quien quiero y cuando quiero. Es como una prolongación de mis maldades, el complemento perfecto y soñado.
Pero poco a poco, se esta convirtiendo en un vago (Como su dueño), y pasa mas tiempo en el sofá que levantao (Como su dueño), moviéndose nada mas que cuando lo llaman para comer o le van a dar un paseo (Como su dueño) y protestando cada vez que no obtiene lo que quiere (Como su dueño). Un viejo gruñón, que deja atrás aquel cachorro que se escapaba siempre que podía para echar una cañita al aire por mi pueblo (a saber cuantos hijos ilegítimos tiene, con su funeral va a pasar como con Michael Jackson, van a aparecer un montón de perras que quieren parte de la herencia del pobre Kike para poder pagarle a sus hijos la universidad canina)

Así que mientras sigue con vida, voy a intentar disfrutar lo que pueda de él, y puedo afirmar que efectivamente, "mi perro, es el mejor amigo del hombre".

Tengo la gripe A



Mi primer encargo como medico de un campamento se ha saldado con todos los niños en su casa en cuarentena por un par de casos de gripe A (H1N1). Y es que ante tales síntomas no se nos ocurrió otra cosa al gabinete medico allí reunido que ponerle pañitos de la cocina con agua fresquita mientras los sentaban en una silla de playa en un sitio perdido del mundo (Una vez llevado al centro de Salud y bajo recomendación de la doctora de dicho centro). La Ministra se ha metido de por medio y no podemos hacer filtraciones de lo ocurrido a la prensa, pero se ha actuado con mucha rapidez devolviendo a los 80 niños a sus casas recomendando una cuarentena de 48 horas. (Finalmente se confirmó de que son dos casos positivos y tenemos que aumentar la cuarentena ha siete dias).
Y aquí estoy con tos, después de haber tenido fiebre, vómitos, malestar general y cefalea entre otros síntomas, comunicando esta noticia, acortando mis vacaciones y sabiendo que si realmente son un par de casos de gripe A, voy a tener que pasarme una semanita muriéndome de calor encerrado en mi casa con una esterilización continuada y mi hermano pasándome tranchetes de queso por debajo de la puerta porque a saber quien es el que se acerca a mi cuarto para alimentarme.

http://www.diariodecadiz.es/article/cadiz/480637/dos/scouts/san/felipe/neri/con/sintomas/gripe.html

16 jul 2009

¿Jugamos?


Me voy de viaje hasta el mes de Agosto. Dado que este mes habéis estado todos muy participativos, creo este post, para que cuando vuelva, me encuentre comentarios ingeniosos sobre el juego que os voy a proponer. Hace un excesivo calor veraniego por eso del cambio climático. Así que me tendréis que poner situaciones calurosas, todas empezando con un: “Hace mas calor que…”

Un ejemplo: “Hace mas calor que haciendo churro con un traje de neopreno”

12 jul 2009

Windows


En la vida del pequeño J.L. han existido cuatro ventanas que han marcado su personalidad, como las patas de una mesa, sobre ellas se sustentan el verdadero significado de su maldad. Las cuatro ventanas pertenecen a la de su propia casa en Muermo real, la de su única tía, la de casa de su abuela, y la de su amigo R.R.

La primera de ellas, en la ventana Muermo Real, fue cuando juró y perjuró que había visto a Papa Noel con su tradicional carruaje dejando en su habitación una equipación del Cádiz Cf. entre otros regalos. El pícaro J.L no pudo despedirse de él porque quedó alucinado ante tal aparición, mientras que Papa Noel voló con Rudolf y compañía, no sin antes lanzarle al pequeño un guiñito de compadreo que éste supo interpretar como un regalo personal.

En el alféizar de una de las ventanas de casa de su tía, se desarrolló la siguiente aventura; en lugar de regar debidamente las plantas, decidió jugar con la regadera y divertirse apuntando con ella hacia la calle, con tal mala suerte, que en ese momento pasó una pareja en una moto, mojándoles el casco. Sin embargo, el destino quiso que mientras miraban hacia arriba para ver la procedencia del agua, se cruzara un coche y salieran volando ambos motoristas. El diminuto delincuente puso la regadera en la mano de su hermano y se fue al cuarto de baño a relajarse, desapareciendo así de la sala del crimen.

En casa de su amigo R.R, la hazaña fue compartida. La ventana daba hacia la calle, y desde un sexto piso comenzaron a lanzar mandarinas del Mercadona que una a una iban impactando sobre los coches que pasaban. Uno de estos vehículos, llamó a la policía que interrumpió en el bloque de R.R. En ese momento, el par de amigos apagaron todos los aparatos electrónicos para que pareciese, que no había nadie en la casa. Los policías se fueron por donde habían venido tras intentar entrar en la casa sin éxito.

Por último, el cuarto pilar que marcaría definitivamente la malicia del pequeño J.L se desarrolla en casa de su abuela. Todos dormían la siesta, mientras tanto él se dedicaba a manchar las sábanas de la vecina de abajo, con aceite de oliva virgen. Para no levantar sospecha alguna, J.L roció un jersey rosa que estaba tendido en la cuerda de su abuela, para que pareciese que todo el aceite venia de un piso más arriba donde vivían dos compañeras de guardería que eran un autentico incordio.

Por lo tanto y en resumidas cuentas, a través de estas cuatro ventanas vemos su autentica esencia y valores, que en Muermo Real se aplicaba la inocencia de la mentira; en la casa de su tía, el pecado sin castigo; en casa de R.R., la supervivencia extrema, y en casa de su abuela, las culpas de cualquier trastada, ingéniatelas para echárselas a otro…

9 jul 2009

La venganza se sirve… en un bote de champú


Sobre la venganza se ha dicho y escrito mucho, pero ten cuidado si realizas una ofensa al pequeño J.L. pues puede sufrir las consecuencias de su malvada y perturbada mente. En tiempos de adolescencia extrema, en un campamento, había una chica que era excesivamente pesada y que por culpa de esta forma de ser, no paraban de caerles marrones al grupo en forma de castigos. Es entonces, cuando un comité de sabios, se reunió y decidieron que era la hora de realizar un correctivo y prepararon una gran “Venganza”.

Todos los varones allí reunidos, colocaron en un vaso de metal un poco de su yo interior, y expulsaron una serie de fluidos corporales. El último en hacer la faena, tuvo la genial idea de dejar el vaso “escondido” en mitad del campo y fue entonces, cuando a la hora de recogerlo lo vimos lleno de hormigas y como todo el mundo sabe las hormigas siente atracción por este fluido corporal porque tienen laboratorios científicos de nivel alfa donde preparan una hormiga atómica para acabar con el mundo (Una explicación mas científica sería por el alto contenido de fructosa que tanto atrae a las hormigas, pero tenia ganas de soltar esa parida)

Mientras se desarrollaban los acontecimientos, había un grupo encargado de entretener a la fémina en cuestión y otros que cogerían su neceser. Fue entonces, cuando P.G. agarro el vaso de metal lleno de hormigas, y sin ningún tipo de escrúpulos lo vertió sobre el bote de champú extraído previamente del neceser, con hormigas incluidas, cerrando el tapón herméticamente.
El neceser con la bomba explosiva fue puesto en su sitio, el comité se lavo las manos, y mientras esperaban para el turno de la ducha, se fueron reuniendo en una mesa para ver los resultados de semejante venganza.
La leyenda cuenta, que mientras las mujeres se dirigían a las duchas, acompañadas de un monitor que era amigo nuestro (hablo en pasado, pues dudo que vuelva a dirigirme la palabra), se dice, que la persona que iba a sufrir en su cuero cabelludo el poder de la venganza, mientras se estaba duchando, observo unas cuantas hormigas en su bote y decidió usar otro, y de repente por arriba vio una mano amiga, que le pedía urgentemente un poco de champú para poder lavarse. En ese preciso momento, y sin dudarlo, cogió el bote infectado y se lo paso por arriba.

La panda de anormales esperábamos en las mesas cual seria el resultado de la broma, cuando salió de las duchas nuestro monitor, limpito y aseado, con su neceser en la mano derecha, con la toalla azul de baño en la mano izquierda y sobre esta toalla, el bote.
La cara de todos fue de asombro absoluto, no nos lo podíamos creer, y mientras se dirigía a nosotros con paso firme y elegante, destilando un aroma embriagador, soltó un, “Que suave y sedoso deja el pelo el champú de L.H.”.
La venganza es un placer que se sirve en un bote de champú pues el destino quiso, que en lugar de vengarnos de la mujer producto de todos nuestros problemas cayese sobre el que nos ponía los castigos todo el peso de la venganza.

2 jul 2009

Cosas que no me gustan




- No me gusta decir: “No lo se”.
- No me gusta cuando hago caca mojarme con el aguita.
- No me gusta que me salgan pelotillas en los pies por ponerme calcetines nuevos.
- No me gustan las palomas.
- No me gusta viajar metido en el maletero.
- No me gustan las bragas fajeras.
- No me gustan los pies ajenos (Sobre todo los callosos y olorosos).
- No me gusta encontrarme un pelo huevo en la sopa.
- No me gusta comer sin agua.
- No me gusta el moreno albañil.
- No me gusta que me despierten los rayos de sol dándome en la cara.
- No me gusta que me despierten llamándome al móvil.
- No me gusta que me despierten las campanas de la Catedral.
- No me gusta ser pegado con un calcetín usado.
- No me gustan las compresas flotando en las piscinas.
- No me gustan las peluqueras con un titulo del CCC.
- No me gustan las rebajas llena de gente comprando impulsivamente.
- No me gusta un sobaco medio depilado.
- No me gusta que me zumben en el Messenger.
- No me gusta como huelen los autobuses.
- No me gusta el olor a tabaco en la ropa.
- No me gusta cuando las abuelas cogen los cachetes.
- No me gustan las mujeres con bigote.
- No me gustan las algas en la playa.
- No me gusta que me quiten el mando de la tele.
- No me gustan las moscas gordas.
- No me gusta escuchar voces que me dicen que tengo que hacer.

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Cosas que me gustan


- Me gusta palpar muslos (Zona triangulo de Escarpa).
- Me gusta arrancar sonrisas.
- Me gusta oler pelos ajenos.
- Me gustan los FrigoPies.
- Me gusta mantear a la gente.
- Me gusta escardar a las personas que me rodean.
- Me gusta estornudar con todas mis fuerzas.
- Me gusta el color amarillo.
- Me gustan las japonesas.
- Me gusta estirarme en la cama hasta crujir.
- Me gusta ver a mi perro cazar moscas.
- Me gusta dar collejas sonoras.
- Me gustan los perros salchichas.
- Me gusta escribir notitas en clase.
- Me gusta el Pópulo.
- Me gusta la comida de mi abuela.
- Me gusta dar cobaso a la gente inocente.
- Me gusta protestar.
- Me gusta cotillear los móviles ajenos.
- Me gusta levantarme de la siesta y que ya sea de noche.
- Me gusta Steve Urkel.
- Me gustan los mofletes.
- Me gustan las casapuertas.
- Me gusta mojar pan en la salsita de los filetes.
- Me gusta tener mi hueco en el sofá.
- Me gusta echarle las culpas a otro cuando me tiro un peo.
- Me gusta tomarme la pastillita azul todas las noches.

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